
Nuevamente el reclamo de los vecinos del barrio tareferos se hace sentir. Hace dos semanas que la bomba que extrae agua del pozo perforado se quemó y desde entonces esperan la solución que prometió el alcalde a las familias.
Un problema desde que se inauguró el barrio, ubicado a 4 kilómetros del pueblo, dónde las familias tienen que buscar agua de una vertiente a 300 metros de sus casas, todo porque el pozo perforado no funcionó como esperaban y ahora se quemó la bomba.
“Hace 10 días que se quemó la bomba del pozo, si antes estábamos mal, imagínate ahora que tenemos que andar carreando con baldes o bidones el agua para limpiar la casa y el consumo diario”, explicó una de las madres que tiene que realizar la dura tarea de buscar agua.
Al estar tan distante el barrio del pueblo, no cuentan con servicio de red de agua y no hay proyecto de extensión hasta el lugar. En la zona hay una escuela, que tiene agua de pozo, del lugar también los vecinos sacan agua.
Mientras que para lavar ropa, utilizan un arroyo que está cerca de la vertiente, “es la única solución que tenemos, venimos con los tachos de ropa a lavar acá, todo se hace difícil vivir en esta zona”, lamentaron.
Según las quejas y manifestaciones, el pedido se hizo al intendente Miguel Ángel Vargas, para que solucione el inconveniente, pero hasta el momento siguen esperando y sufriendo la falta de agua.
El barrio tarefero, desde que se inauguró hace 20 años, tiene el mismo problema, la falta de agua, recibieron muchas explicaciones sobre que no alcanzaba el caudal para tantas familias, mientras que otra explicación era que ante el alto consumo no dejaban que el tanque elevado tenga reserva, pero la realidad es que desde siempre sufrieron la falta de agua.
Ante una nueva semana, confían en la palabra del alcalde y que se pueda reponer una nueva bomba y no tener que sufrir la falta del vital líquido.











