
Con una Catedral San Antonio sin lugar para un alfiler, se desarrolló el acto central de la provincia en honor a los 202 años de la Declaración de la Independencia Argentina y por los 90 años de Oberá, estuvo el gobernador Hugo Passalacqua y el alcalde Carlos Fernández, quienes dieron el discurso.
La actividad se trasladó a la Catedral, porque en un principio se realizaría en el centro cívico, pero la lluvia constante hizo cambiar los planes y mucho público quedó en la vereda, escuchando el acto por los parlantes.
Antes de las palabras de los funcionarios políticos hubo bendiciones a cargo de la pastora de la Iglesia Luterana Unida, Eva Ross y el sacerdote católico Ariel Manavella, la bisnieta de Iris Linel leyó el poema que había recitado su bisabuela Iris Pirelle en el acto de fundación de la ciudad el 9 de Julio de 1928.
Carlos Fernández se refirió a las dos fechas que se conmemoraban, recordando su infancia en Oberá y la escuela pública, como también defendió la universidad pública, recordando que sus estudios universitarios fueron en el estado.
“Hoy somos todos juntos, responsables de recordar y sostener ese compromiso con la ciudad, con la patria y con nosotros mismos”, dijo Carlos Fernández.
En el momento del gobernador, dijo que “Oberá es la ciudad más linda del mundo”, con todo respeto y pidió que no se mal entienda el mensaje.
Passalacqua trazó un paralelismo entre el acto fundacional de la Patria en 1916 y la jura de la Constitución en 1853, principalmente con el texto constitucional que alude a la apertura de las fronteras “a todos los hombres de buena voluntad que quieran habitar el suelo argentino” y la realidad obereña, tierra de confluencia de grandes masas de inmigrantes que otorgan a la región el colorido típico que se corona en la Fiesta que los distingue.












