
Con una Catedral San Antonio sin lugar para un alfiler, se desarrolló el acto central de la provincia en honor a los 202 años de la Declaración de la Independencia Argentina y por los 90 años de Oberá, estuvo el gobernador Hugo Passalacqua y el alcalde Carlos Fernández, quienes dieron el discurso.
En el momento del gobernador, dijo que “Oberá es la ciudad más linda del mundo”, con todo respeto y pidió que no se mal entienda el mensaje.
Passalacqua trazó un paralelismo entre el acto fundacional de la Patria en 1916 y la jura de la Constitución en 1853, principalmente con el texto constitucional que alude a la apertura de las fronteras “a todos los hombres de buena voluntad que quieran habitar el suelo argentino” y la realidad obereña, tierra de confluencia de grandes masas de inmigrantes que otorgan a la región el colorido típico que se corona en la Fiesta que los distingue.












