
Fueron las declaraciones de María Parra, Diácona de la Iglesia Luterana de Oberá, quién participo del silbatazo contra el abuso sexual en Argentina, sostiene que la ciudad no tiene un espacio de contención, que solamente en las entidades públicas están para atender las urgencias y el momento, pero no hay seguimiento.
A través de las denuncias de Thelma Fardín y el colectivo de actrices argentinas, las denuncias de abusos empezaron a conocerse. Oberá no queda ajeno y muchas mujeres se animaron a contar los terribles hechos de abusos por parte de sus familiares cuando eran menores. En la ciudad se desarrolló el silbatazo contra el abuso sexual, dónde las mujeres autoconvocadas coincidieron que se necesita de espacio de contención ante tantas denuncias.
“Hoy nos reunimos en el silbatazo contra el abuso sexual y el hostigamiento de los distintos casos, todo sobre el acoso y abuso es un tema social, muchas en la intimidad cuentan lo que le a pasado, padres, tíos, abuelos, algunos abusaron, tocaron o insinuaron y muchas veces se ha naturalizado el abuso”, dijo Parra a Netobera.
En Oberá es necesario un espacio para contener, abrazar, escuchar y proteger a las víctimas, “no estamos preparados como sociedad para hacer toda la contención necesaria, en las entidades tienen pero para la atención en el momento y para la urgencia, pero no para el seguimiento , acompañamiento del día después”.












