Escapó de la violencia y ahora quieren sacarles a los hijos
Yesica González está con sus pequeñas hijas en un espacio que funcionó una vez una iglesia evangélica. Llegó a ese lugar escapándose de la violencia de su ex concubino, pero a los pocos días se presentaron desde el municipio intimidándola de que le sacarían a sus hijas para llevarle a un hogar que administran.
Por Luciano Ferreyra
El lugar dónde vive la madre, es una construcción precaria y que en un momento funcionó como una sede de una iglesia y se practicaban cultos, en los últimos tiempos el mismo espació fue ocupado por personas que consumían bebidas alcohólicas y estupefacientes.
Apenas los vecinos conocieron la problemática de Yesica, hablaron con Carlos Acuña, presidente de la comisión barrial y prepararon el lugar para que la mujer tenga un lugar para vivir con sus hijas.
Hace un mes está en el lugar y González cobra los beneficios del salario universal, pero con el alto costo de vida, no puede hacerse cargo de un alquiler y ocupó el espacio ofrecido por vecinos y presidente de la comisión vecinal. Apenas le alcanza para alimentar a sus hijas, pero carece de agua potable y energía eléctrica.
La situación es complicada, porque el lugar dónde está la construcción, se encuentra al borde del arroyo Mbotaby y eso no está permitido, de allí que desde el municipio pretende que no se instalen al borde de los arroyos.
“Solicitamos ayuda al municipio, para que consigan una cama cucheta con colchón para las hijas, pero solamente vinieron a amenazarlas que le sacarían a las hijas, no lo vamos a permitir, porque deberían ayudar, en vez de llegar a amenazar”, manifestó Acuña a este medio.
Mientras que Yesica, de 23 años, contó que desde los 14 años estaba viviendo con la ex pareja y se cansó del maltrato y violencia, escapándose de esa situación, primero fue a alquilar, pero no le alcanza para dar de comer a sus niñas, es así que busco ayuda con los vecinos de calle Malvinas en el barrio Kindgren de Oberá.












