Mbokajaty denunció un nuevo hecho de intrusión en la Comunidad
La Comunidad Mbokajaty, establecida en San Ignacio, otra vez está siendo víctima de los intereses económicos de terceros.
La calma del monte y sus guardianes se encontró irrumpida cuando se toparon con la desgarradora imagen de un grupo de personas que se encontraba macheteando y colocando mojones para delimitar lo que consideran su propiedad.
En un primer momento, miembros de la Comunidad se acercaron para conocer su procedencia, a lo que los intrusos respondieron que eran empleados, -uno de ellos dijo llamarse Ramón- pero que su patrón se acercaría luego para conversar con ellos.
Horas más tarde, esta persona llegó sin ánimos de establecer un diálogo amable e insistió en su postura de terminar lo que empezó. Aunque no dio su nombre, trascendió que sería un empresario de San Ignacio, ligado a un reconocido club de verano de dicha localidad.
Tras este episodio, Silvio Méndez, miembro de Mbokajaty, realizó una denuncia en la Unidad Regional XIII del municipio, donde dejó constancia de lo sucedido: “Están haciendo la macheteada en el territorio relevado por la ley 26160, me dijo que van a hacer todo el cerco pero están en nuestro territorio. Nosotros queremos que salgan todos, que no sigan macheteando, que no hagan nada en el territorio; ni los cercos, ni las casas, porque en este territorio nosotros tenemos nuestra medicina, sacamos talla de madera para hacer artesanías, plantas medicinales, por eso queremos que quede reservado”, consta en la denuncia realizada en el día de ayer.
La situación es indignante ya que, una vez más, se están violando los derechos indígenas y por ende, se están pasando por alto las normas constitucionales y leyes que rigen a nivel nacional y provincial.
“No sé por qué siguen entrando los intrusos sobre los territorios de los Pueblos Indígenas, la verdad que es una lástima. Yo prometí seguir luchando por mi territorio, cuando nosotros ya no estemos, queremos que puedan estar tranquilos los niños en las Comunidades, porque nos pertenece”, lamentó Silvio Méndez.
Antecedentes
Ante este escenario, es preciso recordar que no es la primera vez que Mbokajaty sufre un hecho de este calibre. Sin ir más lejos, en marzo pasado una violenta situación se desató en la Comunidad cuando una familia de policías, de apellido Almoa, además de intrusar el territorio los atacaron con insultos, golpes, empujones y burlas hacia su idioma. Todo quedó registrado en videos que fueron viralizados en redes sociales y medios periodísticos.
El hecho, pese a su difusión y a haber sido denunciado ante el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (Inadi), el Ministerio de Ecología y el Ministerio de Gobierno, aún continúa sin sanciones y los violentos siguen impunes.
Mientras que, anteriormente, habían advertido que en su territorio se estaban realizando tareas de desmonte y trabajo sobre el suelo, con la intención de instalar una vivienda perteneciente a una persona de apellido Cárdenas, de Posadas. Cuando se acercaron a la comisaría, en primera instancia, en un acto ilegal, discriminatorio y arbitrario, se negaron a tomarles la denuncia.
Mbokajaty y todo el Pueblo Mbya necesita justicia. Necesita que el Estado se haga presente y garantice el respeto que se merecen, porque no existe otra forma de mantener viva su cultura que conservando sus territorios, aquellos de los que fueron despojados tantas veces y por los que seguirán luchando mientras el legado guaraní siga ardiendo bajo la piel.











