Inauguraron una nueva etapa de trabajo comunitario en un espacio de la congregación Buenas Nuevas para Todos
Un espacio que comenzó a gestarse hace varios años a partir de una donación fue oficialmente inaugurado en una nueva etapa, con el objetivo de ampliar su alcance social y comunitario. Según se destacó durante el acto, la iniciativa surgió originalmente con la intención de servir a la congregación, pero con el tiempo fue adaptándose a las necesidades de los barrios cercanos.
Desde la iglesia Buenas Nuevas para Todos, el Pastor Pablo Garay comentó que al tomar contacto con la realidad de niños y familias de la zona, el proyecto adquirió un enfoque más amplio, orientado a la asistencia y el acompañamiento, “nuestro corazón siempre es poder servir”, expresaron, al explicar cómo el lugar comenzó a funcionar como merendero y punto de encuentro para hombres y mujeres, con actividades de contención, diálogo y formación.
En ese marco, el actual pastor de la congregación, quien asumió su rol en enero del año pasado, destacó el potencial del espacio al incorporarse a la comunidad, “cuando llegué vi que acá había mucho por hacer”, indicó, valorando el trabajo previo y las obras que se venían desarrollando, como la construcción de un gimnasio que permite impulsar actividades deportivas tanto para jóvenes como para adultos mayores.
La inauguración marca, según definieron, “una nueva etapa”, ya que si bien el lugar ya cumplía funciones sociales, ahora se amplían las posibilidades de acción en distintas áreas. Entre ellas, se prevén charlas de acompañamiento para mujeres, familias y matrimonios, así como el fortalecimiento de propuestas recreativas y comunitarias.










