
Increíble historia, Cintia (20) y sus hermanos de 18 y 15 años, viven hace un buen tiempo solos, desde que sus padres se separaron y cada uno armó otra familia, abandonando a los tres, tienen una hermanita de 4 años, que vive con la madre y también se hacen cargo de su cuidado. Además de apoyo, tienen necesidades de una mejor casa, abrigos y zapatillas para todos.
“Hace más dos años que nos dejaron solos abandonados y nos arreglamos, se llevaron todas las cosas, nuestro padre y madre se fueron y nos dejaron abandonados”, se lamentó Cintia, la hermana mayor que se puso al hombro el cuidado de la familia.
Los padres ahora cada uno tiene su nueva pareja y nuevos hijos, Cintia decidió ir a la municipalidad de Oberá para pedir ayuda y la asistencia empezó a llegar.
La joven trabaja tres veces a la semana y cobra entre 500 y 800 pesos por mes, su hermano menor cobra el salario y con las changas que hace el hermano de 18 años se arreglan para comer y vivir.
Son un ejemplo porque buscan salir adelante, estudian y trabajan, pero les hace falta una mejor vivienda para vivir dignamente.
Entre las necesidades, tienen de abrigo y zapatillas, los talles son N° 27 para la más pequeña, 37 para Cintia y sus hermanos calzan 40 y 42. Viven en el Barrio Sapucay de Oberá.












