Barrio Oleros, la zona baja de Guaraní, olvidada por el estado
Con un centenar de familias asentadas en el barrio Oleros, dan vida a la zona baja del pueblo, cuentan con playón deportivo, que una vez inaugurado quedo a la deriva. Abuelos y familias asentadas al lado de un cauce de arroyo, que los días de lluvia inundan hasta la paz de cada hogar. Caminos intransitables que no ingresan las ambulancias en caso de emergencia. Una realidad con funcionarios ausentes.
Hace una semana, la lluvia golpeo a diferentes municipios y Guarani no estuvo exento del maltrato de la lluvia que inundo a varias casas y empeoró el estado de los caminos en el barrio oleros.
La abuela Ana Lorenza Vera Argüello (73) hace 5 años vive en el lugar y esta vez tuvo que sacar el barro de la casa con asada, «el barro se me vino encima arrastrando todo lo que había, ramas, basura, troncos y hasta una cocina vieja que no sé de dónde vino terminó en mi puerta. Se filtró por las paredes de madera», lamentó.

Otra de las vecinas que siempre están caminando hasta la municipalidad para pedir mejoras para el barrio, pero no logran tener respuestas es Mónica Martiz, quién contó a Netobera sobre la vida en el barrio, «siempre pasa lo mismo, cada vez que llueve nos quedamos bajo agua”, agregando «entre todos vamos ayudando a quien se vio afectado por esta situación porque hasta ahora ninguna autoridad se acercó aunque sea para preguntar si necesitamos algo, si estamos bien».

La lucha de los vecinos es conseguir un trato igual desde quienes están al frente de la entidad municipal, resiten y esperan mejoras y arreglos de caminos, como el entubado del pequeño arroyo. Sienten que no son parte de la sociedad.












