Trabajo articulado para acompañar a jóvenes y fortalecer los espacios de contención
Tras los hechos que generaron preocupación en escuelas de todo el país, desde distintas instituciones locales se reforzó el trabajo conjunto para abordar la situación y acompañar a niños y adolescentes. Así lo explicó Betiana Avancini, Secretaria de Desarrollo Humano de la Municipalidad de Oberá, quien destacó que desde hace tiempo se viene desarrollando una agenda articulada entre áreas municipales, supervisión escolar, fuerzas de seguridad, salud mental y organizaciones de la comunidad.
Según indicó, el trabajo se lleva adelante de manera coordinada entre el Departamento de Educación, Prevención de Adicciones, Niñez, el Consejo Consultivo de Adicciones, supervisores escolares, la Unidad Regional II de Policía, el Consejo Pastoral y profesionales de salud mental de la Zona Centro Uruguay.
“Las situaciones que aparecieron en las escuelas reflejan una problemática social más amplia. Los chicos pasan gran parte de su tiempo en la escuela y es allí donde muchas veces expresan lo que les está pasando”, señaló.
En ese sentido, remarcó que el abordaje no debe recaer únicamente en las instituciones educativas, sino también en las familias y en toda la sociedad, “cuando los jóvenes tienen que llamar la atención escribiendo mensajes o expresando malestar, es porque como adultos quizá no estamos viendo realmente lo que necesitan”, expresó.
Avancini sostuvo que desde hace años existe un trabajo permanente con las escuelas y que, tras conocerse los recientes episodios, se reforzaron los protocolos de actuación y los canales de comunicación entre todas las instituciones involucradas.
Además, hizo hincapié en la necesidad de que las familias vuelvan a involucrarse más activamente en la vida cotidiana de los jóvenes, “muchos padres reconocieron que hacía años no asistían a reuniones escolares. Hoy las preocupaciones económicas ocupan gran parte del tiempo, pero también es importante detenerse y acompañar a los chicos”, afirmó.
Durante la entrevista también advirtió sobre el impacto de la falta de diálogo y de espacios compartidos dentro de las familias, además del uso constante de redes sociales y dispositivos móviles, “muchas veces no sabemos qué consumen los chicos en internet ni qué información reciben. Si nosotros no hablamos con ellos, otros lo harán”, manifestó.

Otro de los puntos destacados fue la necesidad de generar espacios seguros de encuentro para adolescentes y jóvenes. En ese marco, señaló que se trabaja junto a comisiones vecinales en la recuperación de playones deportivos y espacios comunitarios para que puedan ser utilizados por grupos juveniles.
“Los propios jóvenes nos dijeron que las charlas son importantes, pero que también necesitan lugares para hacer actividades y encontrarse. Por eso comenzamos a recuperar espacios barriales junto a las comisiones vecinales y otras instituciones”, explicó.
Asimismo, valoró el acompañamiento de la comunidad y de la Policía en situaciones donde fue necesario intervenir para garantizar que esos espacios puedan ser utilizados de manera segura por los vecinos.
Finalmente, destacó que la participación de las familias y de la comunidad resulta fundamental para fortalecer la contención y el acompañamiento de niños y adolescentes, “no es una tarea sencilla, pero es necesaria. La única manera de afrontar estas problemáticas es trabajando entre todos”, concluyó.












