El alcalde habló con chóferes y gremialistas, pero no hay solución al paro
La reunión del alcalde Carlos Fernández con gremialistas los chóferes que reclaman salarios atrasados, dónde manifestó que el municipio podría prestar dinero a la empresa para saldar la deuda y luego esperar que el empresario devuelva el monto una vez que le depositen el subsidio que cobro la provincia.
Durante la mañana del martes, se reunió la Comisión de Transporte, en carácter de urgente, dónde analizaron el paro y todos los que participaron, coincidieron que fue un paro “sorpresivo”, pero en realidad los chóferes venían haciendo quite de colaboración de dos horas y avisaron que llegarían al paro por tiempo indeterminado, cuestión que sucedió y nadie hizo nada para evitar la medida de fuerza.
Carlos Fernández, Intendente de Oberá, no participó de la reunión en la Comisión de Transporte, generando malestar en los representantes legales de la empresa y solo hubo pase de factura entre Concejales, representantes del Ejecutivo y la empresa.
Luego de una mañana movida, además del enojo de los usuarios contra la empresa y funcionarios, el Intendente llegó al lugar de concentración y dialogo con el referente del gremio UTA, manifestando a los choferes que el municipio podría prestar a la empresa el dinero que necesitan para pagar los sueldos, pero dejó en claro que esa decisión de la aprobación tiene que ser en el Concejo Deliberante.

Así que la idea del alcalde puede funcionar, siempre y cuando los concejales autoricen en una sesión especial, para poder destrabar el conflicto.
Pero Fernández, no tuvo tiempo de reunirse con los empresarios para manifestar la intención de encontrar la solución, generando el doble de malestar con la empresa.












