
Enfermeras del Centro de Atención Primaria de la Salud (Caps), de Villa Bonita se trasladaron hasta el aula satélite de la Escuela 472 de Colonia Mandarina, dónde asistieron con vacunas para los niños y padres, además de hacerle un estudio de peso y talla. Mientras que los operarios municipales siguen dejando en condiciones para el uso de los alumnos.
Por primera vez en años, enfermeras llegaron hasta la colonia distante a 20 kilómetros del pueblo, allí revisaron a los niños y comenzaron a completar el calendario de vacunación, como también realizaron un control general de los niños.
Los padres valientes también se animaron a aplicarse la vacuna antigripal que es de distribución gratuita y se llevaron leche en sachet que fue entregado por el Ministerio de Salud.

“Estamos contentos, que hasta nos traigan a los enfermeros a la picada Mandarina, sino teníamos que hacer los 20 kilómetros para atendernos, ahora si parece que nos van a cuidar”, resalto Verónica, una de las joven madres que llevo a sus pequeños para el control.
Las enfermeras dejaron en claro que antes costaba llegar a las colonias porque no disponen de vehículo para hacer los operativos y se encuentran con muchas necesidades en el control médico o simplemente se encuentran con niños que no tienen todas las vacunas.
“Es la primera vez que pedimos al intendente un auto y nos cede sin inconvenientes, antes teníamos que pedir varios meses con anticipación y con varias notas presentadas al municipio y hasta así costaba tener a nuestro servicio”, dijo una de las enfermeras, mientras atendía a los niños.
Obra avanzada y padres contentos
La inversión que realizó la municipalidad con fondos y mano de obra propia, llegó cerca de los 10 mil pesos, “no invertimos mucho dinero, hablamos que no llegamos a los 10 mil pesos para dejar en condiciones, con ventanas y puertas nuevas, también los sanitarios tienen canillas, puertas y funcionan los inodoros”, explicó José Márquez, intendente de la localidad.
Recordemos que la escuela se encontraba abandonada por los docentes que estaban a cargo, antes de las denuncias públicas e intervención del municipio. Se remodeló aberturas que estaban todas en muy mal estado, instalaciones eléctricas nuevas, trabajos de pintura en las aulas, conexiones de agua, habilitación y funcionamiento de sanitarios abandonados y limpieza en general.

“Hasta me emocionó al hablar de lo lindo que quedo la escuela, pero no solo eso, nuestros hijos están aprendiendo, nos reunimos con la maestra y nos va contando el avance de los chicos en tan solo dos semanas, estamos felices del cambio que se logró”, reconoció emocionado Luis Matozo, uno de los padres que pedía la remoción de los docentes que no dictaban clases.












